Pues sucede que luego de dos semanas de afán, detallado en el post anterior, la muchacha que me ayuda en la casa volvía el lunes pasado pero sucede que los choferes del transporte público deciden hacer huelga. No puedo pensar que lo hicieron para joderme a mí verdad? Pues ese día al medio día nos vamos a comer a un sitio, con juegos por supuesto para que los niños nos dejen comer en paz y qué pasó, Lando se cayó y tuvimos que salir corriendo para emergencia a tomarle una placa del brazo.
Gracias a Dios no tenía ninguna fractura y seguimos nuestra agitada vida, pero el niño se sigue quejando de dolor y yo le doy unos calmantes que me habían indicado en la clínica. Al otro día me llaman del colegio porque está llorando mucho y tiene el brazo hinchando. Lo llevo al pediatra. Mientras estoy en la sala de espera me llaman del colegio de Nene quien está enfermería porque se siente mal. El sábado le había salido una alergia en el brazo, y el domingo vomitó y le dio fiebre. Pues ahí ya me desmoroné y casi no podía hablar con el pediatra quien me calma y me refiere donde un ortopeda para que le chequee el brazo a Lando.
Lando se me duerme en el camino a buscar a Nene y tengo que cargarlo para entrar a recogerla, pero ella también está durmiendo. Me ayudan a entrarla al carro y la dejo en la casa. Por suerte la muchacha había llegado.
Sigo con Lando para el ortopeda. Entro a la clínica, el consultorio está en el frente, cruzo la Av. Independencia con Lando cargado, el ortopeda llega a las 4:00, miérquina son las 3:00 tanta espera. Cruzo de nuevo la avenida para buscar en la clínica otro ortopeda que ya esté en el consultorio, no lo encuentro. Cruzo de nuevo hacia el consultorio del primer médico, llega el médico, le examina el brazo y cruzo de nuevo hacia la clínica para tomarle otra placa, cruzo de nuevo hacia el consultorio para que el médico vea la placa. Aunque no tiene fractura, tiene una fisura en el húmero, más o menos una pulgada sobre el codo. El resultado, UN YESO!!! Se imaginan este enano con un yeso más grande que él. Lando se duerme, cruzo de nuevo la avenida para buscar mi carro con Lando cargado, ahora dormido y con tres libras de más por el yeso. Por lo menos esta vez la secretaria del médico me ayudó con la cartera y el bulto.
A todo esto el Bebo tiene úlcera crónica, sangrante, irritativa, etc. etc. producto del stress. Porqué será? Una vez príncipe comentó que mi blog parecía un episodio de Desperate House Wives, y la verdad es que sí. Y eso que el 2007 termina en número de suerte.
No creo en maleficios, ni en jinx, ni soy fatalista. Creo que todo pasa por una razón, PERO CUAL??? No sé, trataré de mantener la paciencia y me buscaré un mantra. Hasta ahora es NO ME VOY A DESESPERAR, NO ME VOY A DESESPERAR, NO ME VOY A DESESPERAR, NO ME VOY A DESESPERAR.
Parece cliché, pero basándome en lo que he vivido desde supe que estaba embarazada por primera vez puedo decir que la maternidad marca un antes y después en la vida de cada mujer. Ya sea un embarazo buscado queriendo encontrarlo o no, se abre una cantidad de cuestionamientos, sentimientos y malestares; físicos y psicológicos, que sólo viviéndolos se pueden conocer su magnitud. De esto se trata este diario. Las alegrías y tribulaciones de ser madre de Irene y Alejandro Arturo.
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miércoles, enero 24, 2007
jueves, enero 18, 2007
Crisis doméstica
No he podido bloquear, es decir, no solo postear sino tampoco leer mis blogs favoritos. Sucede que durante esta semana estoy padeciendo de crisis doméstica lo que significa que la muchacha que me ayuda en la casa se enfermó y estoy sola, por lo que mi día empieza a las 6:00 am cuando suena el despertador y me levanto de un brinco para fregar trastes y biberones sucios si es que hay; preparar uniformes y meriendas de los niños si no están listos y preparar el desayuno
Mientras tanto el Bebo se prepara y prepara a los niños lo cual no es nada fácil porque Lando está en los terrible twos, lo que significa que puede caminar y correr, pero no puede hablar y solo quiere jugar; es decir que mientras uno está tratando de cambiarle el pamper, por ejemplo, el lo que quiere es jugar pelota o cualquier otra cosa que no tiene que ver nada con lo que hay que hacer en el momento. Todavía no entiende o se hace el que no entienden las órdenes, regaños o súplicas de nosotros.
A las 7:00 am debo empezar a prepararme yo porque si dan las 7:30 am y no hemos desayunado tenemos que salir corriendo fanáticos y darles el desayuno a los niños en el carro, porque si salimos más tarde no llegamos a tiempo para dejar a Nene en su colegio.
Luego continuamos el camino para dejar a Lando quien empezó el colegio precisamente hace una semana y todavía tiene “separation anxiety”. En el trayecto va revolcándose, pidiendo leche, llorando por Nene, tratando de sentarse en el asiento de adelante; bueno toda una delicia. El otro día casi chocamos.
Llegamos a la oficina aproximadamente a las 8:30 am ya cansados, estrujados y despeinados y empezamos la faena. Tengo que resolver mil cosas en la mañana porque a las 12:30 pm, a correr fanáticos de nuevo para recoger a los niños y buscar un lugar donde comer.
Algunos días he podido cocinar algo la noche anterior y comemos calentao, pero no siempre puedo. Luego me quedo en la tarde en la casa con los niños y lavo, plancho, friego, trapeo, lavo los baños, les doy merienda a los niños, les doy cena, barro la marquesina, le pongo comida al perro, en fin todo muy entretenido.
El área donde juegan los niños tiene una semana con todos los juguetes regados por todas partes ya que he decidido no recoger porque total, al minuto vuelven a regarlos.
Que me gusta de todo esto, pues por supuesto que paso más tiempo con los niños y que limpio mi casa tal y como quiero, pero es un stress. El lunes regresa la muchacha y creo que le voy a hacer una fiesta de bienvenida.
Siempre he tenido la curiosidad de saber como se desenvuelven en otros países donde no es tan asequible tener ayuda en la casa. Aquí por ejemplo, las casas son muy abiertas y hay que trapear el piso muy a menudo porque entra mucho polvo. Hay que ajustar los horarios de las tareas como lavar o planchar a cuando haya luz, y una serie de delicias que solo nosotros disfrutamos.
Pues en muchas palabras, estas son las razones por las cuales no he podido bloguear. Nos leemos la próxima semana.
Mientras tanto el Bebo se prepara y prepara a los niños lo cual no es nada fácil porque Lando está en los terrible twos, lo que significa que puede caminar y correr, pero no puede hablar y solo quiere jugar; es decir que mientras uno está tratando de cambiarle el pamper, por ejemplo, el lo que quiere es jugar pelota o cualquier otra cosa que no tiene que ver nada con lo que hay que hacer en el momento. Todavía no entiende o se hace el que no entienden las órdenes, regaños o súplicas de nosotros.
A las 7:00 am debo empezar a prepararme yo porque si dan las 7:30 am y no hemos desayunado tenemos que salir corriendo fanáticos y darles el desayuno a los niños en el carro, porque si salimos más tarde no llegamos a tiempo para dejar a Nene en su colegio.
Luego continuamos el camino para dejar a Lando quien empezó el colegio precisamente hace una semana y todavía tiene “separation anxiety”. En el trayecto va revolcándose, pidiendo leche, llorando por Nene, tratando de sentarse en el asiento de adelante; bueno toda una delicia. El otro día casi chocamos.
Llegamos a la oficina aproximadamente a las 8:30 am ya cansados, estrujados y despeinados y empezamos la faena. Tengo que resolver mil cosas en la mañana porque a las 12:30 pm, a correr fanáticos de nuevo para recoger a los niños y buscar un lugar donde comer.
Algunos días he podido cocinar algo la noche anterior y comemos calentao, pero no siempre puedo. Luego me quedo en la tarde en la casa con los niños y lavo, plancho, friego, trapeo, lavo los baños, les doy merienda a los niños, les doy cena, barro la marquesina, le pongo comida al perro, en fin todo muy entretenido.
El área donde juegan los niños tiene una semana con todos los juguetes regados por todas partes ya que he decidido no recoger porque total, al minuto vuelven a regarlos.
Que me gusta de todo esto, pues por supuesto que paso más tiempo con los niños y que limpio mi casa tal y como quiero, pero es un stress. El lunes regresa la muchacha y creo que le voy a hacer una fiesta de bienvenida.
Siempre he tenido la curiosidad de saber como se desenvuelven en otros países donde no es tan asequible tener ayuda en la casa. Aquí por ejemplo, las casas son muy abiertas y hay que trapear el piso muy a menudo porque entra mucho polvo. Hay que ajustar los horarios de las tareas como lavar o planchar a cuando haya luz, y una serie de delicias que solo nosotros disfrutamos.
Pues en muchas palabras, estas son las razones por las cuales no he podido bloguear. Nos leemos la próxima semana.
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